Las hortalizas se pueden obtener de varias formas:

- A través de partes, o sea plantando bulbos (cebolla de verdeo, ajo), tubérculos (papa), tallos, hijuelos   (boniato, frutilla, orégano);
- Por semilla, que es el caso de la mayoría de las hortalizas.

La reproducción por semilla puede hacerse directamente en el lugar definitivo (de asiento), o en almacigos y poste­rior trasplante.

La profundidad a la que se colocan las semillas depende del tamaño de las mismas; no debe ser más de cuatro veces su diámetro.

Las hortalizas que se siembran de asiento, directamente en el lugar definitivo, poseen en general semillas más gran­des, un crecimiento inicial más rápido y no soportan los daños en las raíces que se producen en el trasplante.

Se hace siembra de almacigos, cuando se trata de hortali­zas de semilla muy pequeña, muy caras, o cuando al sem­brarlas es difícil colocarlas en hileras uniformes.

Los almacigos pueden hacerse directamente en el suelo o en cajones o latas.

Deben protegerse de lluvias muy intensas, heladas y sol muy fuerte.

En la página opuesta, se ilustran los pasos a seguir en la preparación de almacigos:

1. Es muy importante usar tierra de excelente calidad. Se puede hacer una buena mezcla con una parte de tierra negra, una parte de arena, y una parte de compost o de abono de lombriz.
2. Se marcan pequeños surcos a 5 – 10 cm entre sí.
3. Se colocan las semillas en los surquitos, a un centímetro de distancia una de otra.
4. Se tapa con poca tierra o arena y se aprieta suavemente.
5. Se cubre con una delgada capa de hojas secas molidas, pasto picado u otro material similar y se riega suavemente.

6. Se debe mantener la tierra húmeda, pero no excesivamente, mediante riegos frecuentes con lluvia fina.

Mas noticias sobre : Horticultura
Comentarios : (0)