La Violeta persa, que también es conocida como violeta alemana y cuyo nombre científico es Exacum affine, es una planta que puede ser perenne o anual de corta vida, originaria de los países con costas al Océano Índico.

Esta planta es de baja estatura, ya que mide entre 15 y 30 centímetros. Se destaca por la belleza de sus flores, las cuales tienen un color violeta (de ahí su nombre) con estambres de color amarillo, y cuentan con un aroma bastante agradable. Su floración se da principalmente  en los meses de verano, sobre todo en los últimos. Sin embargo, también puede florecer en invierno bajo luz fluorescente.

Cultivo de la Violeta persa

Las Violetas persas generalmente se cultivan como plantas de interior, para lo cual se deben adquirir las que tienen capullos sin abrir y que solo hayan tomado coloración. Lo aconsejable es que se las reemplace anualmente.

Para que luzca de manera adecuada hay que tener en cuenta algunos factores. Uno de ellos es la luz, la cual deber ser tamizada. Otro es la humedad, ya que la planta debe estar en ambientes de humedad relativa alta. Para que esta se conserve, se pueden colocar las macetas sobre una bandeja con grava húmeda. También se puede mantener el sustrato húmedo y evitar el agua con cal.

En las etapas de crecimiento activo tienen que ser fertilizadas cada dos semanas, al tiempo que se necesita eliminar las flores marchitas pinzando con los dedos, para impedir así la formación de semillas. También se debe estar atento a las plagas que pueden atacarla, ya que suelen ser afectadas por pulgones y araña roja, para lo cual se deben utilizar los productos químicos correspondientes.

Para reproducir estas especies se pueden utilizar semillas, con lo cual crecen fácilmente. Éstas se pueden sembrar en cualquier época del año a partir del final del invierno. Para la germinación la temperatura adecuada es de unos 18 grados, al tiempo que los brotes comienzan a surgir entre 14 y 20 días después.

Si se plantan en los últimos días de verano se pueden obtener ejemplares más grandes, cultivándolos durante los meses de invierno y manteniéndolos a una temperatura que ronde los 15 grados.

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